19 de septiembre de 2006

Vergonzoso

Hoy siento una profunda vergüenza ajena por los servicios de recaudación de impuestos de este país. Me ha ocurrido algo que no sé si aún creerme o no, pero me apetece contarlo por estos lares en buena parte para desahogarme un poco, y por otra para preveniros de que el servicio de aduanas de correos es poco menos que un atajo de ladrones.

Veréis: hace poco más de un mes compré por eBay la figura nueva de Saint Seiya correspondiente al caballero Shun de Andrómeda. Si habéis seguido este Blog, os habréis dado cuenta de que ya son muchas las figuras que he comprado por ese medio, todas ellas a un vendedor de Hong Kong. Hasta ahí todo perfecto.

La sorpresa me vino ayer cuando, al llegar a casa, me encuentro con un sobre de correos de aviso de llegada y retención en la aduana. El sobrecito de marras me insta a presentarme en unas oficinas de Barajas para recoger mi paquete y que tengo que pagar el 4,7% de impuesto de recaudación de objetos de importación mas otro 16% de IVA. Alucinante, oiga. También me da opción de contratar un agente de nosequé para que me envíen el paquete a casa y no tenga que desplazarme, para lo cual me dan un número.

Coña número 1: llamo a las 9:15 de la mañana y me sale un constestador. Nuestro horario de atención al público es de 9 a 14 de lunes a viernes. Toma ya. Creo que sobran los comentarios.

Coñas posteriores: Cuando llamo al rato y me cogen el teléfono, me explican que se están poniendo muy duros con las compras por Internet y que seguramente me han retenido el paquete por su valor. Y yo cuando le digo Oiga, es que en este caso estamos hablando de un juguete cuyo valor con gastos de envío incluidos no llega a 50 euros. La respuesta es clara: Ah, yo es que en eso no entro.

La opción que me da es que pague otros 15 euros extras para que un agente autorizado por mi libere el paquete de la aduana y me lo lleve a casa, pagando aparte los impuestos que ya he mencionado. Y yo le pregunto: ¿Y no me lo pueden mandar a otra sucursal de correos?. Otra vez ya he pagado allí directamente los gastos de Aduana (Algo que es cierto... me mandaron algo a mi oficina de correos y fue allí donde pagué el impuesto de Aduanas, pero hablamos de algo mucho más caro que una mierda de figurita de juguete). La respuesta: NO, el paquete está retenido.

Conclusión: o me paso de lunes a viernes de 9 a 14 (ni sábados ni nada) por Barajas (el quinto coño, para quien no lo sepa) para pagar los gastos de recaudación de impuestos antes del 15 de octubre, o el paquete pasará por el procedimiento reglamentario (textualmente escrito, lo cual yo lo traduzco como pasará a nuestro almacén de robos para que se lo queden nuestros funcionarios o los hijos de los mismos).

Ahora yo me planteo opciones: evidentemente, ya me han cobrado el juguetito, así que si no voy a por él me como los mocos. Pero claro, en ese horario, le puedo decir a mi jefe Oye, mañana llego más tarde que voy a por una figura de los caballeros del zodiaco a Barajas. Lo más normal del mundo, ¿no?. O eso o mando a mi madre una mañana que tenga libre. Lo mismo me manda ella a mí a la mierda.

Mi consejo: CUIDADO CON CORREOS. Estoy por poner una reclamación, pero… ¿de verdad serviría de algo?. ¿Vosotros qué haríais?.

Un abrazo.

2 comentarios:

Elizabeth Darko dijo...

A mi me pasó con la PSP, la pedí por Ebay y al llegar me la retuvieron, me pidieron la factura y tuve que pagar un tanto por cierto... Por la psp pase pero por lo tuyo (con perdón) hay que joderse... :(

Saludines

Anónimo dijo...

Generalmente las reclamaciones en el ámbito público no suelen servir de mucho, pues al final te acaban "ahogando" en papeleo y cuando tienen que resolver se salen por la tangente. En cualquier caso siempre soy partidario de reclamar cuando considero que vulneran mis derechos como consumidor y tratándose de un organismo público con más razón que para eso sufrago en parte sus gastos con mis impuestos.
No obstante me imagino que como organismo público estatal, correos debe disponer de algún tipo de departamento de reclamaciones (algo similar a la hojas de reclamaciones en el ámbito privado), todo es cuestión de consultarlo.