
Ya que ayer me animé a explicar la creación de mi programa de apoyo al estudio de
Japonés, hoy me ha dado por contar cual es el
método que estoy siguiendo para estudiar para mi próximo examen del
Noken de nivel 3.
Como ya he contado en más de una ocasión, llevo estudiando japonés más o menos
en serio desde hace
año y medio, poco antes de visitar el país Nipón. Me inició en plan
colegueo mi amigo
Alex, que me dio las primeras nociones de gramática y me enseñó a leer Hiragana y Katakana así como algunos Kanjis. Lamentablemente se marchó a Alemania, pero ahora con su vuelta hemos podido retomar un poco este asunto, aunque ya de modo diferente. Además, Alex a diferencia de mi ya lleva muchos años estudiando (está en sexto de la escuela oficial de idiomas).
Este año he recibido clases en una academia privada y he estudiado también mucho por mi cuenta. Graciasa
Tokio-先生 (lamentablemente fallecida) y a mi ahora amiga
Asako (麻ちゃん para los amigos), he avanzado una
barbaridad en este terreno, pero el japonés
no es un idioma fácil. Aún soy un
principiante muy principiante capaz solo de componer frases sencillísimas, eso si no me falta el vocabulario necesario.
Pero soy una persona de
retos y, aunque al examen que debería presentarme es el de nivel 4 por el tiempo que llevo estudiando, me veo perfectamente capaz de hacerlo al de
nivel 3. Porque aunque no lo apruebe (y hay muchas posibilidades de que esto ocurra), el esfuerzo que estoy realizando para dar lo mejor de mi va a dar los
frutos necesarios para que, en caso de no superarlo (aunque alguna esperanza tengo), el año que viene lo haga
sobradamente.
Pero dejémonos de
coñazos (como los de Rajoy) y vamos a la
metodología que utilizo para estudiar, algo que hago a diario en mi lugar de trabajo durante los descansos para comer (me traigo la comida y gano mucho tiempo para hacerlo):
1. Los libros oficiales del Noken

Imprescindibles. Simplemente son fantásticos. Los compré en
Amazon Japón a un precio irrisorio y son la piedra angular de mis estudios. Lo malo: están en inglés. Es decir, en japonés con la traducción correspondiente a inglés. Algo que, por suerte, para mi no supone un problema. Estos libros tienen una organización perfecta en cuanto a contenido y poseen ejercicios a mansalva. Como ya digo, comprarlos es algo casi esencial.
2. ¡¡Escribir, escribir, escribir!!

Ah, ¿que ya sabes leer Hiragana y Katakana?. ¡Enhorabuena!. ¡
NO ES SUFICIENTE!. Aprender a escribir tanto los Kana con soltura y los Kanjis es algo ESENCIAL. Así que intento escribir todo lo que puedo: desde frases que me encuentro en los libros del Noken por el simple placer de coger
velocidad, hasta hacerme plantillas con ciertas transparencias (idea de Alex, por cierto) para
escribir los Kanji que más me cuesten varias veces, y así aprenderme bien el orden de trazos y coger soltura.
3. Resumenes y Tests

Con los libros del Noken, hago todos los tests que puedo. Hay muchos, largos y abundantes por cada lección gramatical. Así que los fotocopio (para no estropear el libro original) y los hago una vez me he estudiado la parte correspondiente. Después, y con el ordenador, me hago un
resumen que repasaré más adelante. En la foto de arriba está mi resumen de conjugaciones temporales de sustantivos y adjetivos.
4. ¡¡Leer, Leer, Leer!
Escribir y leer es de lo más útil que uno puede hacer cuando está aprendiendo japonés, aunque no lo
comprenda del todo. Ayuda
mucho, muchísimo a tomar velocidad en todos los sentidos. A estas alturas, yo leo y escribo perfectamente Hiragana y Katakana, aunque aún leo a una velocidad
ridícula. También leo muchos Kanji ya (una vez aprendes, es mucho mejor que el puñetero Hiragana, es como ver dibujos). Pero hay que leer constantemente. Para ello, lo mejor es un buen
Manga, que como está destinado a todos los públicos hay
Furiganas por todas partes (traducción: ayuda fonética para los que no sabemos leer Kanji). Leo cada día, aunque sea un ratito. En las fotos de arriba y abajo tenéis las mismas páginas en japonés y castellano del volumen 12 de uno de mis mangas favoritos:
Death Note.

5. Noken Master by Dani

Hale, vamos a
presumir de programa. Pero sí, lo cierto es que estoy
orgulloso de esta pequeña maravilla que me he currado: como ya dije en el día de ayer, con él repaso y juego a aprender
Kanji y
Vocabulario acorde a mi nivel. Con dedicarle un ratito al día basta, incluso cuando se tienen 5 minutos viene de vicio ponerse a
jugar con él.
6. Nintendo DS + Kageyama Method

La
Nintendo DS se ha revelado como una utilísima herramienta de aprendizaje japonés. Mi favorito es el
Kageyama Method, con el cual, sin exageraros lo más mínimo, he aprendido a escribir
todos los Kanji obligatorios, los casi 2000 que hay. Y lo más importante: no te pasa ni una a la hora de evaluar el
orden de tus trazos. Y claro, poco a poco ya le he cogido el truquillo. Otra cosa es que recuerde cómo eran los Kanji, pero escribirlos, l
os sé escribir. Al margen, se pueden hacer
exámenes de vocabulario. Lo malo es que está pensado para japoneses y, claro, es mucho más difícil que los niveles del Noken. Pero insisto: es utilísimo por no decír imprescindible para aprender a escribir de manera natural los ideogramas japoneses.
7. iPhone + Kanji Flip

En la
Apple Store he comprado por poco dinero (algo más de dos euros) una aplicación llamada
Kanji Flip (en inglés) para el iPhone, que es parecido al programa que he hecho. Consiste en escoger un nivel de dificultad del Noken (están todos), y saberse el Kanji que aparece en pantalla antes de darle a mostrar la respuesta. Además, también inserta vocabulario vinculado al Kanji y permite la introducción de nuestro propio vocabulario. ¡Y lo puedo usar en cualquier momento, lo tengo siempre a mano!.
8. Ver películas
¡Estaba en la vista de Fudge!Sí, llamadme Freak, pero no veáis qué divertido resulta ver las películas de ハリーポター en japonés. He puesto en la imagen los subtítulos en japonés para que se vea que este es el idioma que uso, pero normalmente los pongo en castellano, así como con cualquier película o serie de Anime que vea (Hula Girls, Death Note, Fullmetal alchemist, películas de Ghibli... por poner algunos ejemplos recientes). Los Blu-Ray de algunas películas incluyen el japonés entre sus idiomas, y además como la resolución es tan alta, leer sus subtítulos con los Kanji complejos es una delicia, al contrario que el DVD. Y ayuda mucho a la comprensión fonética japonesa, nada sencilla a veces (aunque en España no nos podemos quejar con esto).
Y hasta aquí hemos llegado, señores. Esto es lo que hago con caracter diario para preparar mi examen. Creo que no puedo quejarme: si suspendo, no será porque no le he puesto empeño.
Por cierto, hoy es el cumpleaños de mi queridísimo Jose. ¡Felicidades, precioso!.
Un abrazo.