
Hay que tener muy, pero muy mal gusto hacer declaraciones así cuando esta foto ha traído como consecuencia muchas muertes y sufrimiento absurdo, ridículo y sinsentido, y que aún sigue produciéndose.
Además, también añade perlitas como que cuando llegó al Gobierno en 1996 encontró una situación muy mala y que dejó como herencia el país más rico de la Historia de España. Bravo, bravísimo. Con dos cojones.
Entre él y su amadísima esposa, la Botella (de la que aún recuerdo esas míticas frases de las peras y las manzanas o la de los inmigrantes subidos al andamio mientras los españoles nos convertimos en personas de provecho), este mundo se acabaría en dos días...
¿Alguien quitará de enmedio a este hombre de una vez por todas?.
Un abrazo.